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jueves, 30 de noviembre de 2017

Conoce más sobre la abrasión dental

Conoce más sobre la abrasión dental

Los problemas dentales que se pueden manifestar no se limitan a la caries. También está la pérdida del esmalte en los dientes, que funciona como su capa protectora; la pérdida del esmalte es usualmente producida por el uso y hábitos nuestros, que exponen la dentina y se aumenta la posibilidad de contraer infecciones.

Una abrasión es el desgaste por fricción con distintas sustancias y objetos; entre los casos más usuales están los siguientes:

Abrasión por el cepillo dental. Estadísticamente la principal causa del desgaste dental, representando casi el noventa por ciento de los casos. No es tanto el tipo de cepillo sino la técnica de cepillado que se utiliza; como ejemplo, un cepillo de cerdas duras, mientras que se aplica solamente un cepillado horizontal con exceso de fuerza, sería el caso típico.

Abrasión por hábitos/accesorios. Aquí podemos mencionar el beber las sustancias ácidas, incluso lavarse los dientes justo después de beberlas, el fumar, el continuo masticar durante el día, llevarse lápices u otros objetos a la boca y utilizar los dientes como herramientas para cortar o abrir objetos varios. La reciente moda de los piercings también se incluye, puesto que la joya o accesorio utilizado puede estar golpeteando a largo plazo las piezas dentales. Sin darnos cuenta, estas actividades, gustos y manías llevan al desgaste del esmalte.

Abrasión causada por prótesis. Algunos modelos de prótesis utilizan ganchos o abrazaderas para sujetarse de los dientes aledaños; éstos pueden estar ejerciendo presión no deseada, provocando abrasiones con el paso del tiempo.

La abrasión es usualmente una muesca en forma de “v”, exhibiendo la dentina, el tejido interno del diente. El mayor desgaste lo llevan los incisivos y los premolares, por su prominencia y recibir una mayor cantidad de cepilladas; de hecho, la abrasión también es dependiente a la mano dominante de cada paciente (diestros, mayor desgaste en lado izquierdo). Al estar la dentina expuesta, una de las principales quejas es el exceso de sensibilidad que manifiestan los pacientes; también la retracción o receso de las encías, exponiendo más la base de los dientes, está mayormente asociada con la abrasión dental.

En etapas tempranas, basta con practicar y mejorar la técnica de cepillado para evitar dañar el esmalte. Una vez que involucra la exposición de la dentina, debemos buscar la ayuda de un especialista, para valorar y decidir sobre el tratamiento más indicado para restaurar los dientes, como recubrimientos, endodoncias o una combinación de varios métodos.

¿Qué otras cosas podemos hacer para evitar la abrasión? Es recomendado reducir la cantidad o frecuencia en la que tomamos bebidas con altos niveles de acidez, como jugos y bebidas carbonatadas, ya que el ácido reblandece el esmalte, haciéndolo más susceptible a daños durante el cepillado. Como ya mencionado, una buena técnica de cepillado puede frenar el daño involuntario que nos provocamos; también debemos evitar utilizar los dientes como herramientas y elegir una pasta dental con un nivel bajo de abrasión.

Evita el daño en tus dientes acudiendo a citas preventivas con tu Especialista en Odontología.

Marcas y tipos de implantes dentales

Marcas y tipos de implantes dentales

A lo largo de nuestra vida podemos pasar por eventualidades que afectan la apariencia de nuestra sonrisa y la funcionalidad dental general, afectando nuestra calidad de vida. Sea por simple desarrollo de nuestro cuerpo o por accidentes, podemos perder piezas dentales, causando inestabilidad en la mordida y futuro desgaste a los dientes que rodean el área afectada.

Gracias a los avances en la medicina podemos acceder a los implantes, que suplen a los dientes perdidos; las técnicas y modelos permiten que recuperes la apariencia y el apoyo estructural, siendo soluciones duraderas. Lo que será importante tener en mente está más allá de las marcas y los procesos; primero que nada, debemos acercarnos a especialistas, que cuenten con las calificaciones para valorar tu caso y encontrar soluciones justo a la medida.

Existen a nivel mundial varias compañías que se dedican a la fabricación de implantes dentales, con décadas de investigación y calidad comprobada, por lo que existen múltiples opciones para atender distintas necesidades, siendo algunos para instalación inmediata y otros que necesitan integrarse al hueso. Reiterando, mientras que la operación y la selección del implante sean hechos por un especialista, los resultados son predominantemente favorables.

La mayoría de los implantes están hechos de titanio, mientras que distintos modelos pueden tener distintas superficies de recubrimiento, como superficies porosas, maquinado rugoso o con microcanales para integrarse mejor. Los conectores utilizados para los implantes pueden ser hexagonales u octagonales.

Los tamaños de los implantes pueden servir como clasificación:

Plataforma estándar. Son aquellos dentro de un rango de los 3.5 a los 4.2 milímetros de diámetro. Estos usualmente son colocados en el área frontal de la boca.

Plataforma amplia. Van de los 4.5 a los 6 milímetros, utilizados para la parte trasera de la boca.

Cuerpo mini o angosto. De 2 a 3.5 milímetros de diámetro, para pacientes con espacio insuficiente entre las raíces dentales, o baja densidad ósea.

En cuanto a marcas, calidad y estándares, podemos encontrar varias en el mercado. Como ejemplo y opción preferente por su calidad y durabilidad tenemos a la marca Hiossen de Estados Unidos, que cuenta con un avanzado equipo de investigación y mantiene contacto con clínicas usuarias para perfeccionar sus productos. Sus sistemas de implante están hechos con titanio biocompatible y pilares de titanio y materiales cerámicos; su diseño está optimizado para acelerar la respuesta celular y la sanación temprana del hueso. Entre sus modelos incluyen maquinado especial, recubrimientos de fosfato de calcio, dimensiones anchas y de cresta estrecha.

Conoce más sobre los Implantes Dentales y acude con un Especialista en Odontología para someterte a la intervención de manera segura.

Cosas que debemos hacer (y evitar) para recuperarnos de una cirugía dental

Cosas que debemos hacer (y evitar) para recuperarnos de una cirugía dental

Las visitas al dentista deben ser idealmente para la prevención y mantenimiento de una buena salud dental; al momento de llegar a complicaciones por accidentes, piezas dentales con mal acomodo o simple descuido, se darán casos donde la intervención quirúrgica sea inevitable. Ahora bien, las intervenciones pueden requerir desde un par de días hasta semanas para regresar a la normalidad, dependiendo de la severidad del caso y el cuidado que tengamos.

Justo después de la cirugía, los tejidos de la zona estarán sensibles y la recomendación mínima sería tomar analgésicos para sobrepasar los primeros días, siendo mejor tomarlos antes de que el dolor venga de lleno; es más fácil prevenir el dolor que hacerlo que se vaya. Existen varias opciones que no requieren receta, pero debemos evitar las aspirinas pues adelgazan la sangre y pueden producir sangrado; en casos específicos, el dentista podría darnos receta para medicamentos más fuertes

Dentro de los pasos que debes hacer, y los que debes evitar, están los siguientes:

Recomendado
  • Tratar de que el día programado para la cirugía sea relajado. Al reposar en casa, utilizar almohadas para que la cabeza esté más elevada, reduciendo así la posibilidad de inflamación y sangrado.
  • Intercalar el uso de bolsas con hielo, aplicando 15 minutos y luego descansando 15 minutos para reducir la inflamación.
  • Una vez que ya no se presente sangrado, se pueden comer alimentos blandos y líquidos el primer par de días.
  • Es importante tomar los medicamentos recetados tal como lo indicó el dentista, dosis y duración, en especial los antibióticos para que cumplan su propósito.
  • Aparte de un posible periodo inicial recomendado por el dentista para no enjuagarse, justo después podemos hacer enjuagues usando un vaso de agua tibia con una cucharada de sal, cuatro veces al día (o enjuagues medicados según indicaciones). En especial debemos enjuagarnos después de los alimentos, para mantener limpia el área de la cirugía.

A evitar
  • Evitar excederse con esfuerzos físicos los primeros días después de la operación, como agacharse, cargar objetos pesados, deportes y ejercicio de alto impacto.
  • No tomar alimentos y bebidas calientes mientras el entumecimiento por la cirugía se haya ido. No podríamos detectar el dolor y quemarnos accidentalmente.
  • Seis a ocho semanas deberemos evitar los alimentos de consistencia dura o crujiente, para no complicar el proceso de cicatrización.
  • El cepillado o uso de hilo dental en la zona operada, debemos evitar a menos que se tenga extremo cuidado y siguiendo recomendaciones del dentista.
  • No fumar después de la cirugía. Extender lo más posible, siendo el día de la operación como mínimo.
  • No beber alcohol las primeras 24 horas después de la intervención.
Acude con un Especialista en Odontología al mínimo síntoma de incomodidad para evitar complicaciones en tu recuperación.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

¿Qué​ ​es​ ​lo​ ​que​ ​nos​ ​provoca​ ​dolor​ ​en​ ​los​ ​dientes?

Limpieza dental

El cuerpo tiene varias maneras de darnos señales cuando existe un problema. El dolor es por excelencia el aviso que no podemos ignorar; puede ser constante, provocado por movimientos o punzadas ocasionales, y en este caso nos enfocamos en los problemas dentales. Este dolor que se manifiesta nos alerta para que tratemos con cuidado la zona afectada, que en tiempos modernos tenemos la fortuna de tener posibilidades para tratarla. 

Los dientes surgen y tienen nervios que mandan la señal de dolor, además de contar con flujo sanguíneo. Están formados por: 

a) Esmalte. La cubierta exterior del diente, que en realidad es la sustancia de mayor resistencia en nuestros cuerpos. Es la barrera exterior que protege al diente contra la caries y ácidos. La desventaja es que no tiene propiedades regenerativas, por lo que debemos cuidarla con limpieza adecuada y visitas regulares al dentista para revisiones y limpieza.

b) Dentina. Son las células vivas del diente, debajo del esmalte, cuyo trabajo es proteger la pulpa del diente y tiene comunicación con los nervios del diente. Una vez que el esmalte se desgasta lo suficiente, exponiendo la dentina, se pueden producir esos dolores punzantes que asociamos a la caries o a dientes sensibles. 

c) Pulpa. Es el núcleo de tu diente, que contiene vasos sanguíneos, nervios y tejidos. Gracias a la pulpa el diente recibe humedad y nutrientes, de lo contrario se convertirían en huesos secos.


La salud de un diente depende de que todas sus partes estén en buen estado, provocando un efecto dominó cuando algún aspecto falle. La caries y la erosión dental son de las principales causas por las que podemos sufrir dolores dentales. La caries que es provocada por bacterias va poco a poco dañando a los dientes con su ácido; al comer alimentos azucarados fomentamos su desarrollo. Sobre la erosión, entre sus causas están los ácidos encontrados en algunas bebidas y alimentos, o por el ácido estomacal que pueda llegar a la boca.

Una vez que nuestra protección de esmalte se pierde, la dentina estará expuesta a todos los elementos dañinos que podamos ingerir y a los cambios de temperatura. Una vez que las bacterias llegan a las capas internas del diente, éste manda las señales de alerta, tratando de llamar nuestra atención para que hagamos algo al respecto pues las infecciones y/o inflamaciones están afectando al tejido vivo del diente. 

El dolor en las encías, causado por bacterias que se pasan debajo de la encía, puede imitar el dolor de diente. El sistema inmunológico causa que se inflame la encía, que con ello nos puede producir molestias y mal aliento. 

Por más dedicación y aditamentos para limpieza dental utilicemos, nuestros enemigos son microscópicos y los remanentes de la placa podrían formar sarro. Los remedios caseros pueden hacer más daño que bien, por lo que la recomendación será siempre la de que acudas a revisión profesional. 


¿Por​ ​qué​ ​debes​ ​de​ ​extraer​ ​las​ ​muelas​ ​del​ ​juicio?

Extracción de las muelas del juicio


Para muchas personas, visitar a un dentista para que extraigan las muelas del juicio ha representado una actividad de esperarse, aproximadamente entre los veinte y veinticinco años, para aprovechar que la recuperación sea más ágil. Pero viene la pregunta para aquellos que no tienen problemas con el acomodo de sus dientes o dolor, ¿también yo debo de ir a que me hagan esa operación?

De acuerdo a las recomendaciones de los especialistas, esta operación se puede considerar como una medida preventiva, ya que tal vez en este momento no haya dolores o incomodidad, pero avanzando en años y los descuidos en limpieza lograrán que no solo pierdas esas piezas, sino que afectes a las muelas cercanas con caries, infección y enfermedades periodontales que luego signifique pérdida de piezas. 

Otros problemas que se pueden presentar al no retirar las muelas del juicio son:

- Comienzan a empujar a los demás dientes, cambiando la forma de la mordida y provocando el posible desgaste de dientes. En este caso el espacio en la boca no es suficiente para que haya otro par de molares. 

- El ángulo en que brotan las muelas no coincide con las piezas opositoras, provocando desgastes y dolor.  

- Inflamación de encías, que luego hagan difícil la limpieza de esas áreas. Posteriormente, dicha inflamación genera espacios propicios para bacterias y caries.

- Piezas que sigan parcialmente encapsuladas, sólo se puede limpiar la parte expuesta y queda un espacio que atraiga bacterias.

- Frecuentes infecciones en tejido blando detrás del último diente del maxilar inferior.

Las muelas del juicio por su posición pueden quedar en un punto de poca visibilidad y más difícil acceso, por lo que pasar el hilo dental, cepillar o la simple inspección en el espejo se complica; no las podríamos ver bien, mucho menos limpiar. La probabilidad se inclina hacia el caso de que terminaremos por descubrir que existe un problema cuando sea necesario tomar medidas correctivas de más complejidad.

De acuerdo a toda referencia médica, la forma de atender muelas del juicio es por extracción; cualquier otro procedimiento es una contraindicación. En dado caso que las muelas hayan brotado completamente, estén saludables, tengan un posicionamiento correcto con las piezas opositoras y que puedan limpiarse completamente en la rutina diaria, es posible que no sea necesario extraerlas.

¡Conoce nuestros servicios, en Odontología por especialistas estamos para servirte! 


Todo​ ​lo​ ​que​ ​debes​ ​de​ ​enterarte​ ​acerca​ ​de​ ​implantes

Implantes dentales


En el transcurso de nuestra vida podemos padecer enfermedades o sufrir accidentes que en algún momento puedan afectar a nuestros dientes. Una vez que la dentadura está incompleta, es abrir paso a futuros daños, causados por una mordida con menos estabilidad, desgaste e incluso aflojamiento de los dientes cercanos al espacio vacío, al no tener el soporte estructural de todas las piezas. Puede hasta cambiar la forma en que hablamos y claro está, afectar negativamente en la apariencia de nuestro rostro.

Para evitar el desgaste futuro y las demás consecuencias de una dentadura incompleta, los implantes dentales son la alternativa que puede regresarnos nuestra sonrisa y comodidad al comer. Están hechos de titanio o aleación de titanio, que se fijan en el maxilar; al paso de los meses el hueso se repara y prácticamente se fusiona con el implante para quedar firme en posición, para luego instalar una corona sobre el implante, lo que es la pieza dental visible.

Precedido por consultas de preparación, el día de la operación para poner el implante dental se utiliza anestesia local al ser una intervención breve, que en la mayoría de los casos dura aproximadamente diez minutos. En los próximos siete a diez días se deberá tener cuidado, con dieta blanda, aplicar hielo sobre la mejilla de la zona intervenida y evitar fumar el alcohol y actividades deportivas o de impacto. De tres a 4 meses después de la cirugía, se haría una segunda intervención para agregar uno aditamento de titanio previo a la colocación de la prótesis, que podría ponerse un par de semanas después de este paso. 

Independiente a la situación de cada paciente, respecto a las condiciones de hueso en el maxilar que recibirá el implante, el especialista buscará colocar prótesis provisionales sobre los implantes el mismo día o pocos días después, para tener una buena apariencia mientras se da la fijación definitiva del hueso sobre el implante. 

En el paso final, se coloca la prótesis sobre el implante con tornillos o con cemento especial. A partir de este momento recuperarás tu sonrisa original, teniendo la forma y la resistencia similar a tus dientes normales. Después de este punto, el cuidado de tus dientes seguiría como siempre, cepillándolos todos los días, usando hilo dental y haciendo visitas periódicas para revisión y limpieza profesional dos veces al año. 

Para saber si eres un candidato apropiado para implantes dentales se hace una revisión de la densidad ósea, buena higiene y salud bucal, además de otros requisitos médicos que el especialista podrá revisar en la consulta de valoración. Para los dentistas, la opción de conservar los dientes naturales será la prioridad, pero una vez deliberado que la pieza dental no se puede recuperar, se propone la alternativa de usar implantes para recuperar la estética y funciones bucales. 

¿Por​ ​qué​ ​debes​ ​revisar​ ​si​ ​tienes​ ​caries​ ​más​ ​seguido?

Revisiones dentales de rutina



La salud de tus dientes es muy importante para tu calidad de vida, considerando las funciones digestivas y el factor estético que representan para tu interacción social. Gracias a que están hechos para resistir, damos por hecho que nada les pasará y que es suficiente darles la limpieza regular en casa. Pues no, son tan vulnerables como cualquier otra parte del cuerpo, en especial si nuestros cuidados son irregulares o nuestros hábitos alimenticios los ponen a prueba con alimentos azucarados, ácidos, o que los utilicemos como herramientas (abrir bolsas, partir nueces, etc.).

Las revisiones de rutina a las que podemos asistir pueden darnos un aviso temprano cuando aparezca la caries, además de que el tratamiento para atenderla cuando recién se manifiesta es sencillo. El error que cometemos es dejar que el tiempo pase y que el problema crezca, dejando que la infección vaya reblandeciendo y penetrando el diente hasta llegar a su nervio.

Una vez que una pieza pierde su estructura por la descalcificación, es fácil de que se presenten fracturas en cualquier momento, o que llegue el daño al nervio y haga falta realizar una endodoncia para salvar la pieza dental, aunque ya quedaría también más propenso a fracturas.

La inspección personal de la caries frente al espejo es limitada; la recomendación es visitar al dentista como mínimo dos veces al año, en su consultorio cuenta con iluminación especial, lentes de magnificación para ver a detalle toda el área bucal y puede identificar cualquier infección o cavidad dental. Igualmente, es un momento útil en el que el dentista puede alertar sobre otras enfermedades que tengan algunos síntomas se reflejen en la boca, como problemas cardíacos o diabetes.

Entre las señales por las cuales se recomienda estarse revisando con mayor frecuencia están:

- Sensibilidad de los dientes con bebidas calientes o frías. 
- Inflamación en las encías. 
- Ya cuentas con implantes o prótesis dentales. Aunque estén en buena posición, no están exentas de generar puntos de infección. 
- A pesar de tener buena higiene bucal, tienes mal aliento persistente. 
- Caso similar, limpieza correcta pero sabor de boca extraño persistente. 
- En tu dieta, estás acostumbrado a comer alimentos y bebidas azucaradas.
- Sientes dolor al masticar. 
- Tienes el hábito de fumar. 
- Tomas algún tratamiento médico.  

La caries que está a plena vista o cuando percibes orificios en los dientes es cuando ha llevado mucho tiempo sin atención. Una obturación es la solución cuando tenemos caries pequeñas.